lunes, 23 de julio de 2012

sábado, 14 de julio de 2012

La importancia de que el entorno del nuevo alumno también estudie Reiki


Cuando nos acercamos al Reiki, lo sepamos o no, es para realizar alguna modificación en nuestra vida y todo proceso de cambio implica dejar atrás viejos hábitos, conductas y flexibilizar nuestro sistema de creencias para que pueda enriquecerse y adaptarse a la nueva situación.

Es el deber del Maestro anticiparles a sus nuevos alumnos que en los primeros momentos luego de la Iniciación de Primer Nivel, los integrantes de su entorno más íntimo (pareja, padres, hijos, hermanos, compañeros de trabajo, etc.) en algún momento podrían sentirse desorientados en relación a su comportamiento fuera de lo habitual.

Quizás, como padres, nosotros estábamos acostumbrados a gritar para que nuestros hijos nos obedezcan y ahora decimos las cosas calmadamente y explicamos nuestras razones; tal vez, como madres, nos hacíamos cargo excesivamente de los problemas de todos los miembros de la familia y tomábamos una carga que no era posible de llevar y ahora permitimos que cada uno se haga responsable de sus cosas otorgándoles el poder de llevar sus vidas como deseen; a lo mejor, como hijos, estábamos acostumbrados a compartir nuestra intimidad con nuestros padres y ahora somos más reservados con nuestros pensamientos y proyectos, etc.

A nivel de pareja, podemos dejar de discutir al tratar de rebatir las ideas y argumentos del otro para pasar a adoptar una conducta más comunicativa y tolerante. Si bien estos cambios son para nuestro bien y el de todos, la otra persona podría no verlo de ese modo; aplicado al ejemplo anterior, nuestra pareja podría sentir que dejar de confrontar en realidad significa que ya no nos importa lo que le pasa o nos dice.

Es sumamente importante que nuestro entorno, y especialmente nuestra pareja, también estudie Reiki, o por lo menos que seamos pacientes con sus reacciones ante los cambios y los hagamos conscientemente partícipes de ellos.

La importancia de la pareja radica en que es fruto de una elección mutua, con vistas a una convivencia prolongada, y precisamente para que ese proyecto pueda llevarse a cabo con plenitud es indispensable que ambas partes transiten por un mismo camino de crecimiento personal y espiritual; no me refiero a dogmas religiosos o a compartir ideologías políticas, sino que para poder entender a la otra parte hay que concebir la vida de un modo similar.

En el caso de la relación con los padres, hacerlos partícipes de nuestro proceso tendrá como resultado liberar rencores del pasado, armonizar la relación con ellos, aceptar sus limitaciones emocionales, etc. Lo mismo podríamos decir de cada tipo de relación que mantengamos en nuestra vida (laborales, amistades, de estudio, etc.) pero el factor común entre ellas es que al comenzar nuestro camino en el Reiki, es algo natural e inevitable convertirnos en informadores ante la gente en general, no solamente a fines de difundir el método sino para que el otro entienda y participe de nuestros cambios y así poder relacionarnos de una manera más armónica.

Imagen: Paul van de Velde