sábado, 27 de octubre de 2012

martes, 23 de octubre de 2012

domingo, 14 de octubre de 2012

El principio taoísta Wu Wei (No Acción)

La traducción literal "no acción" en realidad significa "no forzar". Hacer las cosas aplicando el principio Wu Wei es entonces realizarlas de modo natural, sin fuerza.

Nuestra sociedad nos enseña precisamente todo lo opuesto: insistir, presionar y forzar, es decir, actuar contra la naturaleza y no a favor de ella. No entender este precepto espiritual nos llevará a un estado de pelea, frustración y desgaste.

Lejos de ser una práctica fácil es considerada la mayor virtud (y con razón) en el Taoísmo; es la acción perfecta libre de la violencia que conlleva aquella dirigida a satisfacer un deseo personal. En tal sentido, nos permite a accionar sin la pretensión de recibir un resultado determinado; en la acción misma está la recompensa, la conformidad y la retribución.

En diciembre de 1971, el filósofo, practicante de artes marciales y actor norteamericano Bruce Lee (San Francisco, 27 de noviembre de 1940 - Hong Kong, 20 de julio de 1973) dijo:

"No te establezcas en una forma, adáptala y construye la tuya propia, y déjala crecer, sé como el agua. Vacía tu mente, sé amorfo, moldeable, como el agua. Si pones agua en una taza se convierte en la taza. Si pones agua en una botella se convierte en la botella. Si la pones en una tetera se convierte en la tetera. El agua puede fluir o puede chocar. Sé agua amigo mío".

Pensemos en la palabra "adaptarse" y cuánto nos cuesta hacerlo. Tal como dice el párrafo anterior, tampoco supone resignarse, ya que el agua misma puede chocar y arrasar, pero lo difícil es saber cuándo y cómo; el libro Tao Te King (Lao Tse) nos da la respuesta: naturalmente y sin forzar nada. ¿Pero por qué habla tanto de la naturaleza y del "éxito" que implica accionar a favor de ella? La respuesta es obvia: al actuar a favor de la naturaleza nuestras acciones tendrán la fuerza de ella.

Actuar de acuerdo al Tao es hacerlo transcendiendo la dualidad Yin/Yang, en consonancia con esa tercera fuerza conciliadora que une ambos principios complementarios: el Tao (Dao, en japonés) es ese flujo que fluye lenta pero constantemente por el universo, y que mantiene todo en orden y en equilibrio. El Chi es la fuerza universal y el Tao es el flujo de dicha fuerza; actuar de acuerdo al Tao es hacerse uno con él, con la Ley Suprema, que en otras religiones es llamada Dios.

Como toda enseñanza espiritual, es aprendida únicamente cuando podemos aplicarla en nuestras vidas. Más allá del aspecto filosófico de este principio, en el sentido práctico probemos de accionar sin forzar nada, y si realizamos alguna acción forzada, aprendamos a ver los límites que el Universo mismo nos impondrá y tomemos una dirección diferente. Si actuamos de acuerdo a lo que nos dicta nuestra esencia y lo hacemos en favor de las fuerzas naturales, sin forzar, habremos aprendido lo más cercano que existe a una fórmula genérica de la felicidad.

El previamente mencionado libro "Tao Te King" cita este principio de no acción en los siguientes párrafos:

X.

Unir cuerpo y alma en un conjunto
del que no puedan disociarse.
Dominar la respiración hasta hacerla
tan flexible como la de un recién nacido.
Purificar las visiones hasta
dejarlas limpias.
Querer al pueblo y gobernar el Estado
practicando el no-hacer.
Abrir y cerrar las puertas del cielo
siendo como la mujer.
Conocer y comprenderlo todo
usar la inteligencia.
Engendrar y criar,
engendrar sin apropiarse,
obrar sin pedir nada,
guiar sin dominar,
esta es la gran virtud.

XVII.

El gran gobernante pasa inadvertido por el pueblo.
A éste sucede el que es amado y elogiado por el pueblo.
Después, el que es temido.
Y finalmente, el despreciado.
Si no hay una confianza total,
se obtiene la desconfianza.
El gran gobernante practica el no-hacer
y así, a la obra acabada sigue el éxito.
Entonces, el pueblo cree vivir según su propia ley.

XLIII.

Lo más blando del mundo
vence a lo más duro.
La nada penetra donde no hay resquicio.
Por esto conozco la utilidad de la no-acción.
Enseñanza sin palabras.
Eficacia en la no-acción.
Pocos en el mundo llegan a comprenderlo.
 
XLVIII.

Por el estudio se acumula día a día.
Por el Tao se disminuye día a día.
Disminuyendo cada vez más
se llega a la no-acción.
Por la no-acción
nada se deja sin hacer.
El mundo siempre se ha ganado sin acción.
La acción no es suficiente para ganar el mundo.

LVII.

Con rectitud se gobierna el Estado.
Con sagacidad se lucha en la guerra.
Con la no-acción se conquista el mundo.
¿Cómo lo sé?
Por esto:
Cuantas más limitaciones y prohibiciones haya,
más pobre será el pueblo.
Cuantas más armas,
mas desorden habrá en el reino.
Cuanta más astucia,
mas hechos extraños ocurren.
Cuantas más leyes y decretos,
más ladrones aparecen.
Por esto el sabio dice:
Yo nada hago
y el pueblo por sí mismo progresa.
Yo quedo en la quietud
y el pueblo por sí mismo mejora.
Yo no negocio
y el pueblo por sí mismo se enriquece.
Yo nada deseo
y el pueblo por sí mismo vuelve a la sencillez.
Imagen: Sitomon

miércoles, 10 de octubre de 2012

sábado, 6 de octubre de 2012

jueves, 4 de octubre de 2012

Diana Arias Pérez (Colombia). Profesora de Encuadernación y Estampado Textil. Reflexóloga.

Diseñadora gráfica profesional egresada de la Universidad Nacional de Colombia sede Bogotá, con profundizaciones en: Fotoproyecto - Color y Lenguaje - Técnicas mixtas de expresión - Diseño tipográfico.

Profesora  catedrática en la Escuela Superior de Bellas Artes de Cartagena de Indias.

Profesora  catedrática en la Universidad Jorge Tadeo Lozano - Seccional Caribe.

Profesora  catedrática en la Universidad Autónoma de Barranquilla en las carreras de Diseño de Moda y Diseño Gráfico.

Profesora de tiempo completo de la Universidad del Norte en Barranquilla de la carrera de Diseño Gráfico.

En su desempeño como docente estuvo a cargo de cátedras tales como Identidad Visual - Producción Gráfica - Teoría e Historia del Diseño - Composición - Comunicación Visual - Diseño tipográfico - Dirección de trabajos de grado, entre otras.

Actualmente es tesista de la Maestría en Comunicación de la Universidad del Norte y se perfecciona en diversos cursos de producción artesanal.

Reikista, reflexóloga, terapeuta en masaje tailandés y practicante de Yoga.

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